Aspectos generales de importación en Rusia

Toda mercancia que se envíe a Rusia ha de cumplir una serie de requisitos aduaneros que si no se hiciera, el envío será devuelto a su remitente sin previo aviso. Para ello se han endurecido las medidas de control tanto en origen como destino con el objetivo de asegurar que De este modo, los de fuera tenderán a compramos más de todo y los consumidores locales tenderán a adquirir menos cosas en el extranjero y más dentro de nuestras fronteras. A saber, no se trata tanto de que las industrias nacionales que no eran competitivas pasen a serlo gracias al abaratamiento de la divisa, cuanto de que su insuficiencia de exportaciones (derivada de su ineficiencia e incapacidad para satisfacer los deseos de los extranjeros) se vea compensada con un exceso exportador o una merma importadora del resto de agentes.

Hasta aquí la depreciación podría parecer un mecanismo chapucero pero sin demasiadas contraindicaciones. Vamos a demostrar que no es así. Empecemos colocándonos en el mejor de los supuestos: la depreciación funciona y consigue relanzar la economía y el empleo. ¿Ahí termina todo? No, al menos hay dos grupos claramente perjudicados.

Por un lado nos encontramos con los ciudadanos nacionales que adquirían mercancías o activos del extranjero y que, tras la depreciación, han visto encarecer notablemente sus compras; especialmente sangrante será el caso de empresarios que adquirieran factores productivos en el exterior para procesados y enajenar la manufactura en el mercado nacional: sus costes en divisa nacional se dispararán con la depreciación e incluso podrian quebrar. En todo caso, el conjunto de los ciudadanos que realizan compras al exterior se verán forzados a reorientar sus gastos hacia activos locales menos rentables o hacia productos intemos de peor calidad (o más caros) de lo que lo eran los extranjeros.