Barreas comerciales a bienes y servicios españoles

A partir de la asunción del nuevo Gobierno, se ha propiciado la eliminación de medidas proteccionistas y restrictivas al comercio que el gobierno anterior había ido implementando con el fin de mantener una balanza comercial superavitaria y prescindir de financiación externa, que le estaba vetada.

Una de las primeras medidas del nuevo gobierno ha sido la de reemplazar el antiguo sistema de autorización de importaciones (Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación – DJAI) que funcionaba de forma arbitraria y discrecional, por uno nuevo (Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones - SIMI) que prevé la concesión de licencias automáticas en la gran mayoría del Nomenclador Aduanero y no automáticas para unas 1500 referencias. Todavía debe verse el impacto de la nueva norma que mantiene la necesidad de licencias para un número importante de sectores "sensibles".

Por otra parte, las Declaraciones Juradas Anticipadas para la importación de servicios (DJAS) siguen vigentes, aunque su operatoria es más sencilla.

En cuanto a aranceles se refiere, en 2013 se elevó el Derecho de Importación Extrazona (D.I.E.) de cien Posiciones Arancelarias de la Nomenclatura Común del MERCOSUR hasta el 35% (salvo unos pocos productos que suben al 20%, 22%, 25% y 28%). Hasta ese momento, el arancel medio aplicado a las partidas arancelarias afectadas era del 15%. Los productos más afectados de  origen español son los neumáticos, bombas centrífugas, construcciones prefabricadas, ventiladores y corcho. El principal beneficiario de la medida es Brasil, que figura en todas ellas entre los primeros cuatro proveedores, y para el que, como miembro del Mercosur, no rige la medida.  

Por otro lado, se siguen exigiendo numerosos certificados: de origen, de composición, sanitarios y fitosanitarios, normas específicas de etiquetado, etc., que en ocasiones operan como barreras de entrada. También existen listados de “valores criterio”, de forma que la importación a precios inferiores conlleva la obligación de constituir un aval por el valor declarado y los derechos aduaneros correspondientes a esos precios, que será ejecutado si no se justifican satisfactoriamente esos precios. Estos valores criterio afectan fundamentalmente a productos de origen asiático, sin embargo son 187 las referencias que incluyen productos de origen español, entre los cuales se encuentran productos cerámicos, manufacturas de plástico, papel y cartón, tubos, vajilla, línea blanca, material eléctrico de baja tensión, bombas de vacío, fungicidas, fósforos, perchas, estanterías metálicas, frenos y embragues.

Paralelamente, luego de varios años de restricciones en cuanto a giros de divisas al exterior por pago de importaciones de bienes y servicios y por giro de dividendos, la situación se ha normalizando desde el levantamiento del “cepo cambiario”.  

La Argentina continúa con una "vigilancia comercial prioritaria" por parte de los EE.UU. debido a "lainsuficiente protección de los Derechos de Propiedad Intelectual (DPI) o el acceso al mercado para las personas que dependen de la protección de la propiedad intelectual" y debido al aumento de las "falsificaciones y piratería"