Barreras comerciales a bienes y servicios españoles

Se ha realizado un esfuerzo constante, en el marco de las reuniones bilaterales y multilaterales, para intentar llevar a cabo reformas regulatorias que permitan un mejor acceso tanto al mercado japonés como al europeo.

Algunas de las barreras más importantes son:

  • Japón aplica desde 1986 un sistema de contingentes arancelarios para proteger a la industria local de cuero y calzado. Los aranceles aplicables al calzado de cuero pueden llegar al 30%.

  • Japón no reconoce a la UE como mercado único para la carne y no aplica los acuerdos fitosanitarios (SPS) de la Organización Mundial de Comercio (OMC) sobre regionalización respecto a la UE. Por lo tanto, el comercio de cárnicos se regula mediante acuerdos bilaterales.

  • En materia de importación de productos agroalimentarios susceptibles de estar afectados por Listeria Monocytogenes, Japón acepta desde diciembre de 2014 el umbral fijado por los estándares de la Unión Europea (hasta 100 cfu/g) si bien pueden coexistir controles cualitativos y cuantitativos. 

  • La importación de frutas y hortalizas frescas exige la firma de protocolos bilaterales que pueden ser lentos y costosos.

  • Asimismo, Japón no reconoce la existencia de un mercado único para productos hortofrutícolas y tampoco aplica a este sector los acuerdos SPS de la OMC sobre regionalización respecto a la UE.

  • Ciertos aditivos alimenticios que son de uso común a nivel mundial están prohibidos en Japón. Se da el caso de que algunos alimentos procesados, en cuya elaboración se utilizan esos aditivos, no pueden importarse a pesar de estar avalados por el Comité de Expertos de la FAO/OMS.

  • La comercialización de material y equipamiento médico en Japón puede resultar complicada, debido a la no aplicación de algunas normas internacionales de certificación, como ISO e IEC, y a los procedimientos requeridos para su autorización.

  • Los plazos  para la aprobación de la comercialización de productos farmacéuticos son con frecuencia de notable duración. 

  • En el mercado de las compras públicas se ponen de manifiesto en ocasiones aspectos como la escasez de información disponible o la complejidad de la normativa aplicable, que dificultan la participación en el mismo.

  • En servicios financieros, la UE identifica diversas barreras para la entrada en el mercado japonés de seguros y banca.

  • En el mercado de los vehículos de transporte deben tomarse en cuenta las diferencias existentes en materia de de determinadas certificaciones técnicas. En el mercado de ferrocarriles las grandes operadoras son empresas privatizadas que mantienen una estrecha relación con el sector público. La información disponible, especialmente en idioma distinto al japonés, no es abundante, la utilización de estándares internacionales no está generalizada y las cláusulas de seguridad pueden impedir la entrada de nuevos competidores.

  • La importación de madera y productos derivados de la madera está sujeta a exigencias y estándares particulares sobre fumigación y marcado específico en los envases.